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Todo Sobre el Café

Si hay una bebida que está presente en la gran mayoría de hogares del mundo, que ha sido motivo de innumerables poemas, que está presente en dibujos, canciones y que es la pasión de un sin número de personas, no estamos hablando de otra bebida que no sea, en definitiva, el café.

El Café

El café debe su nombre, según la historia más convincente de entre las tantas que se cuentan, al vocablo árabe Qahwah, cuyo significado es “estimulante”. Esto, obviamente por los efectos que causa en los que la consumen, tanto hombres como animales.

En la actualidad, el caféocupa el segundo lugar entre los rubros que más se importan a nivel internacional, justo un peldaño por debajo del petróleo. Sus propiedades le han dado el honor de que la gente desee tenerlo en su hogar como el más sabroso revitalizante y energético.

Orígenes del Café

Si bien los primeros documentos oficiales ubican su uso formal por los hombres en el sur de Arabia, continente asiático, hacia el siglo XV, después de Cristo, hay quienes dicen que en Etiopía, muchos siglos atrás, ya se había descubierto y se usaba.

Según la vertiente africana, la que ubica su origen hacia Etiopía, cerca de las cataratas de Asuán, se dice que un pastor quedó anonadado ante el comportamiento que empezaron a tener sus ovejas un día. Estas, a pesar de estar entrada la noche, no cesaban de brincar jugar entre ellas.

El hombre notó que ese comportamiento empezó a darse luego de que llevó a los animales a una nueva zona de pastoreo. Decidió alejarse de allí por un tiempo, sin embargo, curioso por ver si se repetía el fenómeno, regresó. En efecto el evento se dio de nuevo.

El pastor notó que en esa zona abundaba un arbusto con unas vallas particulares, que no se encontraban en los otros lugares, y de inmediato atribuyó la hiperactividad de los animales a los pequeños frutos. El hombre tomó unos cuantos y los llevó a casa.

Los probó y nasa, hizo infusión, y nada. Por causalidad echó las semillas a la fogata y quedó anonadado por el aroma. Decidió preparar la infusión ahora con las semillas tostadas y se hizo la magia.

De Etiopía pasaron a Egipto, e allí a arabia, luego Grecia y todo el Mediterráneo posteriormente, convirtiéndose en uno de los rubros más solicitados por los comerciantes de las costas y llegando a igualar en cuestión de meses la fama del té verde y el té negro.